camelias-ram

¡Qué pequeño es el mundo¡


Esto fué lo que pensé la primera vez que mi pequeño hotelito, se convirtió por unas horas (mañana del 1/1/2000) el centro de comunicación entre las potencias políticas mundiales (Pentágono, Bruselas, Moscú…) y el Secretario General de la ONU, que,¡casualidades de la vida ¡celebraba el cambio de siglo tranquilamente de incógnito en el Pazo Cibran… Suena el teléfono y una voz femenina pero con tono de mando y urgencia dice: “¡Soy Margaret Albraight, “Mister” Solana YA¡… “please”.

El caso es que había dimitido por sorpresa el presidente ruso (Boris Yeltsin) y la cosa iba en serio. Del Pentágono llaman solicitando una línea telefónica directa para ellos...

Anédotas aparte; cuando terminó el jaleo y al señor Solana le cayeron móviles por todas partes sin dejar de sonar (de su guardia de seguridad) yo fui consciente de como confluyeron los satélites de comunicación del planeta sobre mi casa ¡mi momento de gloria¡ y desde entonces pienso: ¡Qué pequeño es el mundo¡

No se si esto debería ser mi primera entrada del blog, para después ir colocando fotos o reflexiones que se me ocurran sobre la diversidad de gente que nos visita ¿Continúo introduciendo fotos: de un grupo canadiense que cantaron gregoriano en la capilla, de unos japoneses muy curiosos….? podría continuar, 12 años dan para mucho y creo que sería demasiado rollo.

Pero lo de : !qué pequeño es el mundo¡ se me ocurre como un buen hilo conductor.

Con todo cariño: Maica